Así trabajamos con las corporaciones marítimas: un orden claro de etapas, datos verificables y límites que se comunican antes de empezar.
Cada implementación de Bornraiseddays incluye un canal directo con el equipo que conoce tu operación. Respondemos consultas sobre tiempos de tránsito, asignación de muelles y configuración de la plataforma.
Cronología de implementación
La puesta en marcha de la plataforma sigue un orden definido: primero se releva la operativa actual, luego se configuran los módulos de cálculo y finalmente se ajustan los flujos con los equipos portuarios. Cada fase tiene entregables concretos y un responsable asignado.
Durante las primeras dos semanas se documentan los flujos de trabajo existentes: rutas habituales, tipos de carga, ventanas de muelle y sistemas internos que ya registran movimientos. El entregable es un informe de brechas que prioriza los puntos donde el cálculo de tránsito genera mayores demoras.
Se cargan los parámetros de cada corredor marítimo: distancias, velocidades de servicio, restricciones de calado y estacionalidad climática. El equipo de Bornraiseddays ajusta los modelos con datos históricos de los últimos 24 meses para calibrar la precisión de las estimaciones antes de conectar fuentes en vivo.
Se conecta la plataforma con los registros de ocupación de muelles y los horarios de grúas. En esta etapa se validan los protocolos de comunicación con el personal de tierra y se definen los umbrales de alerta para operaciones con altura restringida o ventanas de carga críticas.
Durante tres semanas se ejecutan simulaciones con datos reales de rutas entre Montevideo, Buenos Aires y los puertos del sur de Brasil. Se comparan las estimaciones generadas contra los tiempos efectivamente registrados y se corrigen desviaciones superiores al umbral acordado.
Los equipos de planificación y los supervisores de muelle reciben formación sobre el uso del panel de control, la interpretación de alertas y la gestión de excepciones. La activación final se realiza por fases, comenzando con una ruta piloto antes de extender la operación al resto de los corredores.
Durante los primeros 60 días posteriores a la puesta en producción, el equipo técnico monitorea la precisión de los cálculos y ajusta los modelos según el comportamiento real de cada ruta. Se entrega un informe mensual de desempeño con métricas de desviación y recomendaciones de optimización.
Proceso de implementación
Cada integración sigue un recorrido definido: relevamos la operación actual, ajustamos los parámetros de cálculo a tus muelles y dejamos el sistema listo para operar con datos reales. El tiempo total depende del volumen de rutas y de la disponibilidad de los equipos internos.
Comenzamos con una sesión de trabajo donde mapeamos los flujos actuales: rutas habituales, tipos de carga, ventanas de atraque y criterios de prioridad en cada muelle elevado. Con esa información definimos qué datos necesitamos para calibrar los tiempos de tránsito.
Configuramos la plataforma con los parámetros específicos de tu operación: distancias, velocidades de servicio, restricciones de muelle y márgenes de seguridad. Validamos los primeros cálculos contra registros históricos de tus últimos movimientos para detectar desviaciones.
Ejecutamos un período de prueba con datos operativos reales, sin interrumpir tus sistemas actuales. Comparamos las estimaciones generadas por la plataforma con los tiempos efectivamente registrados y ajustamos los modelos hasta que la precisión sea consistente.
Entrenamos a los equipos de planificación y operaciones en el uso diario de la herramienta: consulta de tiempos, gestión de excepciones y coordinación con los muelles. La capacitación se adapta al rol de cada persona, no al mismo guion para todos.
Activamos la plataforma en producción y definimos un canal directo con nuestro equipo de soporte para resolver incidencias durante las primeras semanas. A partir de ahí, monitoreamos la precisión de los cálculos y proponemos ajustes cuando cambian las condiciones de la operación.